28 oct. 2010

Diego Maradona, el mito, cumple 50 años

clip_image002


El ex futbolista palpó la medalla con la yema de los dedosPort. Ponta dos dedos e intentó sonreír, pero la foto que salió en los diarios lo mostraba apagado y con la mirada ausente. Era como si Diego Maradona les hiciera un favor a los senadores, asistiendo a la ceremonia en la que recibió el premio Delfo Cabrera, al deportista ejemplar. "Vengo de una mala. Pero estoy entero para seguir batallando", dijo a los periodistas que lo rodeaban.

La "mala" de la que viene es el portazoPort. Porta na cara que le dio la Asociación de Fútbol de Argentina (AFA) cuando quiso retornar al puesto de director técnico de la Selección nacional, después de la derrota frente a Alemania en el Mundial de Sudáfrica. Pero en una lectura más amplia, la "mala" puede ser la sombra que lo persigue desde la primera vez que probó un porroPort. Cigarro de maconha, baseado allá por el 84, cuando vestía la camiseta del Barça. O su divorcio de Claudia Villafañe, la madre de sus dos hijas y la única persona que se ha ocupado lealmente de su salud y de sus finanzas.

¿Seguir batallando? El PibePort. Menino, garoto de Oro cumple 50 años el próximo 30 de octubre. Una edad en la que sobradamentePort. Folgadamente, com sobras puede dirigir algún club en Argentina o en el extranjero. Pero el chico que disputa con Pelé el título del mejor futbolista de la historia, no se conforma con ser menos de lo que fue cuando estaba en el apogeo de su gloria. Desde que tocó por primera vez el balón, (dicen que a los cuatro años) en un descampado cerca de su casa en Villa Fiorito y hasta su despedida de las canchas en el 2001, la mejor época de Maradona fue en el Nápoles. El primer scudetto , la Copa Italia y el título de la UEFA…En muchos hogaresPort. Lares, residências napolitanos, al lado de la estampa de la Madona está la de aquel muchacho melenudoPort. De cabeleira (melenas), cabeludo, rebosantePort. Transbordante de vitalidad. En una oportunidad, el holandés Johan Cruyff dijo que la mayor virtud del argentino no era su magistral dominio del balón sino su capacidad de "leer" la posición de cada jugador en el césped, "como si los viera desde arriba". No olvidemos que muchos de los goles que anotó la albiceleste en México (1986) fueron el resultado de los pases magistrales del capitán.

El último mundial en que Argentina se llevó la copa fue su apoteosis. Maradona marcando un gol decisivo a Inglaterra con la "Mano de Dios"…El rugido que brotó de la garganta de sus compatriotas era el de un país que cuatro años antes había sufrido una humillante derrota a manos de los británicos, en la Guerra de Las Malvinas. "En ese truculento episodio se mezclaron la geopolítica con el fútbol y la estrategia nacional con Diego Maradona. El crack jamás pudo escapar de ese berenjenalPort. Situação dificultosa, apuro, "roubada"", dice Alberto Rojas, especialista en la sociología del Deporte.

A partir de entonces, la fama del astro se esparcióPort. V.esp. esparzir = se espalhar, derramar-se por todo el planeta. En la visita que hizo el por entonces presidente Carlos Menen a Israel, en 1989, los lugareñosPort. Habitantes de determinado lugar no aplaudían al total desconocido sino a ¡Maradona! y en los rincones más apartados de África todavía se venden camisetas con su estampa y el número 10. Pero la Mano de Dios resultó ser un arma de doble filo pues con el correr de los años a Argentina se le achacaron los defectos de Maradona y viceversa.

Recientemente, un matutino español llegó a considerar la "fijación" de los argentinos a la figura de El Pelusa, como símbolo del estancamiento político, social y económico de un país propenso a adorar falsos ídolos. En ese contexto se compara a Maradona con Evita Perón, la presunta responsable de que hasta hoy Argentina permanezca atrapada en las redes del populismo.

Sus hazañas deportivas se vieron muchas veces empañadas por el lado oscuro de su personalidad. Quedó expulsado del Mundial de Estados Unidos (1994) luego de que la prueba de dopaje diera positivo. Sus litigios judiciales, por agresión a periodistas, una deuda millonaria al fisco italiano, tenenciaPort. posse de drogas, hijos no reconocidos son incontables y lo persiguen hasta el día de hoy. El mago del balompiéEsp. Lo mismo que fútbol tocó fondo en el 2004 cuando fue internado el hospital psiquiátrico de Avril por su adicción a las drogas e inhabilitado temporariamente para administrar sus bienes o tomar cualquier decisión relacionada con su salud. Las caídas y recaídas de Diego no hicieron mellaPort. Deterioração, ruptura en el amor que le profesan sus admiradores. "Al revés, su estrella volvió a brillar cuando regresó derrotado de Sudáfrica. Porque para los más humildes, para los parias del mundo, Maradona es un mártir. La víctima sangrante del atropello de los poderosos (los árbitros, los directivos de la AFA). El santo a quien los políticos le quieren robar la aureola para ganar elecciones…", señala el antes mencionado Alberto Rojas, haciendo referencia a las veces que Néstor Kirchner ha querido seducirle con sinecurasPort. Cargos ou empregos proveitosos e de pouco trabalho y cargos ministeriales para incorporarlo al panteón justicialistaPort. Do partido Justicialista, peronista., si bien las peregrinaciones de Maradona a la Cuba de los Castro y a la Venezuela de Chávez han sido por voluntad propia.

En la descripción que hace Jorge Valdano, su ex compañero en el seleccionado, está el retrato de Diego Maradona y de muchos argentinos. "Maradona fue más que un futbolista genial. Fue factor de compensación para un país que en pocos años vivió varias dictaduras militares. Diego ofreció a los argentinos una salida a su frustración colectiva y por eso se convirtió en un mito viviente", dice Valdano.

Un mito al que Diego constantemente se compara y en el que residen sus triunfos y sus miserias.

Fuente: http://www.elmundo.es/america/2010/10/23/argentina/1287853381.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario